Comenzó de a poco y fue creciendo escondido. Se volvio cotidiano como las ideas en los hogares, no cambió ni pensaba en hacerlo y con el tiempo se disfrazaba de bonitas explociones con sangre animal. Es un placer volverte a ver. Me pongo alerta y salgo corriendo despavorida, llamame cobarde o imbecil; da lo mismo cuando el resultado es tranquilizador y vuelve bien mi día viernes.. No me iré sin nada esta vez, la planta vuelve a sus raices para crecer de nuevo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario